En mi maleta
Estamos en
junio y el final de mi experiencia Erasmus se acerca.
Quería pues hacer un pequeño
balance sobre este año rico en emociones.
La experiencia ERASMUS es
una experiencia excepcional, encuentras gente, viajas, compartes. Vives a
diario cosas extraordinarias.
Dejando Barcelona dejo un
ambiente caluroso y amistoso, y
desgraciadamente no puedo llevar
conmigo la playa... Sin embargo en mi maleta pongo centenares de
recuerdos, momentos excepcionales, y algunos
rayos de sol, lo necesitaré allí donde vivo...
Creo que finalmente esta
experiencia me hizo crecer, vivir casi como una adulta. Pero también darme
cuenta de que la vida del estudiante despreocupado es muy agradable.
Aprendí mucho a lo largo de
este año, y verdaderamente les recomiendo esta experiencia a todos los estudiantes.
Para mí es seguro que no es
el último viaje, pienso que la vida es un viaje largo y que hay que sacar provecho
de eso dentro de lo posible.









